El Gobierno de Bolivia confía en alcanzar un crecimiento económico del 3,51% en 2025, impulsado por la inversión pública y privada, el desarrollo de sectores estratégicos y la mejora de la productividad agrícola. El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, destacó que la puesta en marcha de decenas de industrias estatales será clave para alcanzar este objetivo. “Visualizamos un 2025 mejor que el 2024, con mayor producción y una inflación controlada”, afirmó Montenegro, citada en un reporte institucional.
Entre los proyectos más destacados se encuentra el inicio de operaciones de la planta siderúrgica del Mutún, con capacidad para producir 200.000 toneladas métricas de acero al año, así como la inauguración de la planta de biodiésel FAME 2 en El Alto. Estas iniciativas permitirán reducir las importaciones, ahorrar divisas y contribuir a la sostenibilidad fiscal. Asimismo, se prevé la apertura de diez plantas de bioinsumos, procesadoras de cereales, y plantas frutícolas y cárnicas, fortaleciendo la seguridad alimentaria y la economía productiva.
Además, el Gobierno apuesta por la explotación de minerales tecnológicos, como el niobio, y la integración económica regional mediante su incorporación al Mercosur. Este bloque ofrece acceso a un mercado de $us 3,4 billones y nuevas oportunidades de comercio y cooperación. Montenegro subrayó que la industrialización con sustitución de importaciones y la diversificación productiva son pilares fundamentales para construir un futuro de estabilidad económica y desarrollo sostenido en Bolivia.

