Santa Cruz, 31 de mayo – La Fiscalía Departamental de Santa Cruz ha imputado a nueve personas, entre las cuales se encuentran ciudadanos chinos, peruanos y bolivianos, por la presunta comisión de los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado y favorecimiento al enriquecimiento ilícito. Estas personas fueron capturadas el pasado miércoles en un edificio de la ciudad de Santa Cruz, donde operaban como ciberestafadores.
Los imputados están presuntamente implicados en la captación de estudiantes para trabajar en un Call Center (centro de llamadas) desde el cual realizaban llamadas internacionales y cobraban dinero bajo amenazas. «Desde el momento en que se conoció del funcionamiento irregular del Call Center, se realizaron todas las diligencias investigativas para conocer cómo captaban a los trabajadores que en su mayoría eran estudiantes, qué tipos de cobros realizaban y a qué países llamaban, asimismo, se colectó las declaraciones de todas las personas que fueron encontradas en el lugar», informó el fiscal departamental de Santa Cruz, Roger Mariaca.
El presunto jefe de la organización fue identificado como Lei Z., de nacionalidad china, junto con los peruanos Gianella M.M.L, Luis A.F.S., y Franco R.R.; el colombiano Miguel A.F., y los bolivianos Marcelo T.M., Percy R.D., y Fiorela S.V. Los imputados ahora están en celdas policiales y aguardan su audiencia de medidas cautelares.
Entre las evidencias colectadas por la Fiscalía se encuentran documentos, chips de diferentes compañías telefónicas y otros elementos probatorios que ya forman parte del Ecosistema Justicia Libre del Ministerio Público. Estos elementos serán presentados en la audiencia cautelar.
La investigación se activó tras una denuncia anónima que reveló que extranjeros captaban a estudiantes para trabajar en el Call Center, ubicado en el Segundo Anillo avenida San Martín. En este centro, realizaban llamadas para cobrar a personas deudoras en otros países y, en caso de no ser efectivos los pagos, intimidaban y amedrentaban a las víctimas.
«En el lugar se encontró a más de 100 personas organizadas en bloques denominados estaciones de trabajo desde donde realizaban las llamadas y enviaban mensajes de texto. Cada persona contaba con libretas con nombres, anotaciones de montos de dinero y cuentas bancarias para realizar las presuntas extorsiones», señaló un reporte institucional.

