Suman tres las organizaciones que se dedican a estafas digitales desbaratadas en la capital oriental
Santa Cruz, 30 de mayo – La Policía boliviana informó este jueves que detectó otras dos organizaciones criminales que se dedican a las ciberestafas y que operan desde de Santa Cruz, así lo confirmó el comandante general de la entidad, general Álvaro Álvarez.
El miércoles y tras operativos investigativos, cayó la primera organización delincuencial que operaba en un inmueble del segundo anillo en la capital oriental, cerca de la avenida Busch. Suman tres las redes criminales de estafas digitales.
“Hasta ayer hemos detectado otras dos organizaciones criminales, que se dedican a las ciberestafas, una de ellas fue detectada, identificada por Cibercrimen de la Policía”, informó Álvaro Álvarez.
La unidad Cibercrimen aprehendió al líder de la banda el miércoles y va tras los otros cabecillas de las que se detectaron en esta jornada.
Según los datos de la Policía nacional, las nuevas organizaciones desarticuladas tenían sus centros de operaciones en el cuarto anillo y la otra en el tercer anillo; en cercanías al inmueble de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC).
Álvarez señaló que Cibercrimen investiga para establecer los vínculos entre las tres organizaciones, los alcances a nivel internacional y determinar la afectación económica.
El modus operandi de las tres consistía en captar a estudiantes y otras personas necesitadas para reclutarlas a través de sitios web. Con el fin de ofrecerles presuntos empleos y préstamos.
“Su modus operandi era captar estudiantes y gente de a pie que necesita recursos económicos para reclutarla. Y así proceder a las acciones de estafas”, acotó el jefe policial.
La red de ciberestafadores que detectó la Policía llegó a Bolivia desde Perú y sentó su cuartel general en Santa Cruz. Con una empresa que operaba bajo la fachada de un call center. Las autoridades aprehendieron a nueve ejecutivos y Álvarez confirmó que otras 117 personas son investigadas.
La red criminal manejaba un portal identificado como trabajando.com.bo para contactar a los interesados, allí publicaban solicitudes de trabajo y luego captaban a sus víctimas.
Fuente: La Razón

