La Paz, 31 de julio de 2024 – El transporte sindicalizado en sus diferentes modalidades ha decidido convocar a un paro y bloqueo el próximo jueves, en demanda de la regularización del suministro de diésel. La dirigencia de los sindicatos ha hecho un llamado firme a sus afiliados para acatar la medida de presión, amenazando con sanciones a aquellos que no cumplan.
En un comunicado reciente, el Sindicato Villa Victoria de El Alto ha emitido una circular donde se especifica que los afiliados que no participen en los bloqueos serán sancionados económicamente, conforme a las normas internas establecidas. Además, aquellos que desacaten el paro se enfrentarán a «sanciones drásticas», las cuales incluirán un informe a la Federación Andina, una instancia superior en la estructura sindical.
Este llamado a la acción sigue a la falta de asistencia de la dirigencia sindicalizada liderada por Lucio Gómez a un diálogo programado con el Gobierno el martes. El encuentro tenía el objetivo de discutir y atender las demandas del sector, así como explicar las razones que actualmente dificultan el abastecimiento completo de diésel en el país.
La situación se complica aún más debido a una marejada en el puerto de Arica, Chile, que ha impedido el atraque de cuatro buques cargados con combustible destinado a Bolivia. Se espera que en los próximos días mejoren las condiciones para permitir la descarga de diésel, gasolina y crudo, aliviando así la actual crisis de suministro.
Por su parte, el transporte pesado también ha amenazado con una huelga y bloqueo de caminos. Los líderes de este sector tampoco asistieron al diálogo previsto con el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, programado para el lunes.

