Dirigentes de las cooperativas mineras acudieron este jueves a una nueva mesa de diálogo con el Gobierno, instalada en las oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). La convocatoria fue aceptada bajo la promesa de que el presidente Luis Arce estaría presente en la reunión, algo que consideran indispensable para avanzar en sus demandas.
“Hoy esperamos una respuesta concreta del presidente. Si no aparece, nos retiramos de inmediato”, advirtió Piter Marca, representante de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de La Paz. El dirigente reiteró que el pliego del sector exige, entre otros puntos, la provisión regular de combustible, la estabilidad del precio del material explosivo y el acceso a divisas para dinamizar su producción.
Mientras tanto, cientos de mineros mantienen su vigilia en el centro de la ciudad de La Paz, asegurando que no se retirarán sin respuestas claras. “No nos vamos a ir con las manos vacías. Si no hay soluciones, las medidas se van a radicalizar”, señaló Marca ante medios locales.
La presión social crece mientras el Ejecutivo intenta encauzar las negociaciones. La presencia o no del mandatario será clave para definir el rumbo del conflicto, que amenaza con intensificarse en las próximas horas si no se logra un acuerdo favorable para el sector cooperativista.

