David Veizaga, dirigente del Trópico de Cochabamba, denuncio públicamente que los comunarios de la región están siendo forzados a participar en una vigilia en defensa de Evo Morales. Según sus declaraciones, los habitantes de la zona no tienen otra opción que sumarse a este evento en apoyo al ex presidente, bajo la amenaza de repercusiones negativas si se niegan a asistir.
La denuncia ha generado gran preocupación entre los sectores políticos y sociales, ya que se acusa a las autoridades del Movimiento al Socialismo (MAS) de utilizar métodos coercitivos para asegurar una presencia masiva en la vigilia, lo que podría vulnerar los derechos de los ciudadanos y los principios de libertad de expresión. Los dirigentes, como Veizaga, aseguran que esta presión está afectando la autonomía de los pobladores, obligándolos a actuar en contra de su voluntad.
Este hecho ha sido señalado por analistas políticos como una manifestación de control y manipulación política que se extiende a las bases del MAS, donde se prioriza la imagen de Evo Morales por encima de la libre decisión de las personas. Mientras tanto, la vigilia continúa siendo un tema candente en los medios, con llamados de diferentes sectores a que se respete la libertad de los ciudadanos y se garantice que no haya coacción para participar en eventos políticos.

