Una reciente encuesta de Diagnosis revela que Evo Morales es el político más rechazado por los bolivianos, reflejando un creciente descontento hacia su figura. Con las elecciones generales programadas para el 17 de agosto, los datos obtenidos muestran que Morales se encuentra al final de la lista en cuanto a aceptación popular, con un 8% de aprobación, el porcentaje más bajo entre los principales líderes políticos del país.
La encuesta, realizada entre el 26 y 27 de marzo, también coloca a otros personajes políticos como Luis Arce y Luis Fernando Camacho en posiciones de mayor aceptación, contrastando con la figura de Morales, cuya imagen sigue siendo fuertemente rechazada por amplios sectores de la población. El exmandatario, que aún busca mantener relevancia a través de su partido y su figura como líder del FPV, no ha logrado recuperar el apoyo que una vez tuvo durante su gobierno.
Este rechazo hacia Morales se suma a una serie de factores que han marcado su caída en la popularidad, como la crisis política y social tras su salida del poder en 2019 y la polarización que ha generado su regreso a la política. La encuesta refleja que, a pesar de sus esfuerzos por mantenerse presente, la mayoría de los bolivianos no lo considera una opción viable para el futuro del país.
Con las elecciones a la vuelta de la esquina, estos datos apuntan a una clara división en la sociedad boliviana, donde Morales sigue siendo el personaje político con el mayor nivel de desaprobación, mientras otros actores políticos buscan aprovechar la coyuntura para ganar terreno en las urnas.

