Honduras , 29 de agosto de 2024 — Honduras enfrenta una creciente tensión diplomática en medio de acusaciones de injerencia por parte de Estados Unidos y amenazas de desestabilización interna. El canciller hondureño, Enrique Reina, ha señalado que la inteligencia del país detectó un plan para dividir a las Fuerzas Armadas, vinculado a declaraciones recientes de la embajadora estadounidense, Laura Dogu.
La presidenta Xiomara Castro, preocupada por la situación, ha declarado que no permitirá la desestabilización de las Fuerzas Armadas ni del proceso electoral. Castro y otros líderes del partido Libre han denunciado que las acusaciones contra altos funcionarios hondureños, como el ministro de Defensa y el jefe del Estado Mayor, forman parte de un plan para interrumpir las elecciones y ejecutar un golpe de Estado.
En paralelo, movimientos sociales y populares de América Latina han manifestado su apoyo a Honduras y a las reformas impulsadas por Castro. Durante la reciente II CELAC Social y el XXVII Encuentro del Foro de Sao Paulo, se emitió la «Declaración de Tegucigalpa», que destaca el liderazgo de la presidenta y subraya la importancia de su programa de reformas para la región.
Honduras también está experimentando un notable crecimiento económico bajo el liderazgo de Castro, lo que desafía la presión externa y las amenazas de desestabilización. A medida que el país diversifica sus relaciones internacionales, estableciendo lazos diplomáticos con China, enfrenta desafíos tanto internos como externos en su camino hacia un desarrollo más independiente.

