La Paz, 4 de julio de 2024 – La mañana de este jueves, Yassir Molina y otros integrantes de la Resistencia Juvenil Cochala (RJC) fueron sentenciados por los hechos ocurridos en 2019. Las condenas varían desde dos años hasta ocho años de prisión. Desde el Gobierno, el viceministro de Seguridad Ciudadana expresó que se esperaba una sanción “más drástica”.
«Hablamos de Yassir Molina, condenado a ocho años de prisión; en el caso de los hermanos Bascopé, Mario Antonio y Favio Alejandro, seis años y seis meses; en el caso de Milena Soto, dos años; y en el caso de Jaime Maldonado, también dos años», informó Roberto Ríos, viceministro de Seguridad Ciudadana. «Esperábamos una sanción más drástica», agregó Ríos.
Los miembros de la RJC fueron acusados de la comisión de ocho delitos, incluyendo organización criminal, privación de libertad, instigación pública a delinquir, fabricación ilícita de armas, lesiones graves y leves, tenencia y porte o portación ilícita de armas, destrucción o deterioro de bienes del Estado y la riqueza, e impedir o estorbar el ejercicio de funciones.
Esta es la segunda sentencia para Molina y los hermanos Bascopé en relación con los eventos de 2019. Anteriormente, fueron condenados a seis años de reclusión en Sucre por los destrozos y actos de violencia generados en 2020 en las inmediaciones de la Fiscalía General del Estado.
El viceministro Ríos subrayó la gravedad de los delitos cometidos por los miembros de la RJC y expresó la decepción del Gobierno ante lo que considera una sentencia insuficiente. La Resistencia Juvenil Cochala ha sido una figura controvertida en el panorama político boliviano, y esta sentencia es vista como un paso hacia la justicia por los actos de violencia ocurridos durante los disturbios de 2019.

