En un operativo conjunto realizado en la ciudad de El Alto, la Policía Boliviana intervino un inmueble que operaba como centro clandestino de almacenamiento y venta ilegal de combustibles. En el lugar se hallaron cerca de 4.000 litros de diésel ocultos en tanques dentro de un garaje y enterrados en el patio para evadir los controles de las autoridades.
Durante la intervención, los efectivos policiales también encontraron equipos de distribución destinados a la comercialización ilícita. Dos personas fueron aprehendidas y el caso fue inmediatamente remitido a las instancias correspondientes para su investigación y sanción conforme a la ley.
Las autoridades recalcaron que estas acciones forman parte de la #Operación200, una estrategia nacional orientada a proteger a las familias bolivianas y garantizar la seguridad energética del país. «Seguimos actuando de manera coordinada para proteger a la población», señalaron fuentes oficiales tras el exitoso operativo.

