El sacerdote Lluis Tó llegó a Bolivia en 1992 con el respaldo de la Compañía de Jesús, tras haber sido condenado a dos años de prisión en España por abusar de una niña de ocho años en el colegio San Ignacio de Barcelona. Tó llegó a instancias del entonces provincial, Marco Recolóns, quien actualmente se encuentra con detención domiciliaria por encubrimiento en el caso del cura pederasta Alfonso Pedrajas.
El escándalo “Pica” Pedrajas estalló el 30 de abril de 2023, tras la publicación de un reportaje en el periódico español El País titulado ‘Diario de un pederasta’. Este artículo reveló las confesiones del cura, quien abusó sexualmente de al menos 85 menores de edad en su paso por América Latina. A raíz de esta revelación, salieron a la luz más casos de curas pederastas en Bolivia, incluyendo a Lluis Tó y Francesc Peris, cuyos abusos fueron documentados en un reciente documental español.
Pedro Lima, un exjesuita, reveló en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón que más víctimas de Tó han salido a la luz en España tras el anuncio del documental. Según Lima, Tó trabajó con niños en Bolivia durante 25 años hasta su muerte, cometiendo abusos en la Parroquia Virgen Milagrosa de El Alto. Lima denunció que los jesuitas en Bolivia minimizaron los delitos de Tó, alegando que solo había cometido crímenes en España y que no trabajaría con niños en Bolivia.
Sin embargo, Lima desmintió esta información y afirmó que Tó continuó trabajando con niños en Bolivia, abusando de niñas aymaras en las catequesis. En 1997, Tó fue enviado a trabajar a la red de Fe y Alegría en Perú y volvió en 1998, donde se le ofreció trabajar en San Calixto o San Ignacio en La Paz. Tó finalmente aceptó trabajar en San Calixto debido a la proximidad con una institución que atendía a niños.
Contó que le dijeron que estaba exagerando con las denuncias y que le pidieron olvidarse del tema. Lo peor, justificaron a Tó y revictimizaron a las niñas violadas: “Eran niñas aymaras, indígenas, pequeñas, ya se han debido olvidar (de la violación)”.
Las denuncias de Lima contra Tó le costaron su expulsión de la Compañía de Jesús. Lima anunció que el proceso se extenderá al sacerdote católico venezolano Arturo Sosa Abascal y al exprovincial Luis Palomera por encubrimiento de los abusos sexuales de Tó.
Lluis Tó murió el 11 de abril de 2017 a los 82 años, tras recibir “acompañamiento psiquiátrico y psicoterapéutico” en España, Bolivia y Perú, financiado por los jesuitas. A pesar de su muerte, las víctimas y los denunciantes continúan buscando justicia y responsabilizando a quienes encubrieron sus crímenes.

