Bolivia, 15 de octubre de 2024 – Los recientes bloqueos liderados por sectores afines a Evo Morales han desatado un clima de tensión en el país, donde se denuncia una supuesta «persecución política» y se exigen cambios en las políticas gubernamentales. Sin embargo, los argumentos presentados por los dirigentes parecen ocultar una agenda más amplia: generar inestabilidad y afectar la economía nacional.
Un dirigente que se opone al gobierno de Luis Arce declaró que, si la administración actual atenta contra los líderes, el presidente tiene dos caminos: convocar a elecciones anticipadas o enfrentar una «convulsión social». Este tipo de retórica no es nueva y recuerda las tácticas utilizadas por Morales y sus seguidores en momentos de crisis.
Los bloqueos, especialmente en regiones clave como Pisana, se justifican como una defensa de la soberanía alimentaria y una oposición a las políticas que supuestamente favorecen a grandes productores internacionales. Sin embargo, la realidad es que estas acciones provocan el desabastecimiento de productos y el aumento de precios en la canasta familiar, afectando a las mismas familias que afirman representar.
En lugar de promover el diálogo, se busca enfrentar a la población contra el gobierno, creando un ambiente de confrontación que sólo perjudica a la población más vulnerable
Mientras el gobierno de Luis Arce intenta restablecer el orden y buscar el diálogo, los bloqueos solo agravan la situación y ponen en riesgo la estabilidad del país. Es fundamental que los ciudadanos reconozcan que las acciones de los sectores afines a Evo Morales no son en defensa de su bienestar, sino un intento claro de generar caos y desestabilización.

